Sin gol y sin chispa
Un Real Madrid sin ideas y sin fútbol sacó un punto el pasado fin de semana en el Ciudat de València y gana por la mínima ante el Auxerre en la Champions.

El equipo de Mou carece de pegada y está negado ante el gol, si a todo esto le unimos la desaparición de Özil en los últimos partidos, tenemos sobre el terreno de juego a un Madrid vulgar, carente de identidad.
Al Real Madrid se le ha mojado la pólvora, más bien se le ha agotado, y esto sólo acaba de empezar. Un equipo que genera como mínimo cinco ocasiones claras de gol por partido, y no materializa ninguna es una preocupación más que hay que añadir a la larga lista.
Pero quizás el problema del gol viene de la mano de otro igual o más importante: La falta de un pasador, un jugador que sepa leer entre líneas el partido y ofrezca ese “medio-gol” cuando el juego esté espeso y sin ideas. Este jugador (a falta de Kaká), por su naturaleza y genialidad es Mesut Özil, pero el centrocampista alemán no está rindiendo en estos últimos partidos como lo hizo en las dos primeras jornadas de Liga.
La figura que se encargaba de estos menesteres en ligas pasadas no era otro que Guti. Jugador irregular donde los haya, que siempre partía como suplemente pero que finalmente y a medida que iba avanzando la temporada se ganaba un puesto en el once titular. Guti ha dado muchos puntos al Madrid con sus pases, y ahora se espera que Özil haga lo mismo.
El alemán está llamado a hacer grandes cosas en el conjunto blanco, pero de momento solo vemos a un jugador intermitente, que no aparece siempre que el equipo lo necesita. Veremos si finalmente llega a convertirse en estrella o simplemente se queda en destello.