Teatro Principal: QUE TRATA DE ESPAÑA, UNA INYECCIÓN DE ESPAÑOLISMO POSITIVO

 1-de-izda-a-dcha-victoria-vera-juan-ramirez-antorrin-heredia-y-el-persa-foto-frl.JPG

Después de asistir a un magnífico espectáculo mezcla de lírica patriótica y flamenco bien cuidado, llego a casa y me encuentro con la cruda realidad de la España negra. La Sexta presenta un excelente reportaje sobre ese personaje, chulesco, convicto y confeso, además de ex presidente del Sevilla C.F. y que representa perfectamente, a tantos y tantos otros, hablando de política, finanzas, o incluso la corona -¡Ay, la corona y su historia!- a la auténtica España negra. Esa España, que tanto nos duele, y de la que, con demasiada frecuencia, a millones y millones de españoles nos hace sentir vergüenza, y de la que a nivel mundial, o se ríen o sienten pena de nosotros. Pero esta es nuestra penitencia histórica: Oscilar entre el orgullo de ser español o la triste vergüenza de pertenecer a la misma nación en la que campan a sus anchas tanta ralea de depredadores con ilustres apellidos.

       2-grupo-foto-frl.JPG 

Como digo, el espectáculo representado sobre las respetables tablas de nuestro dilecto coliseo fue una magnífica exaltación de los más adorados recovecos de nuestra queridísima Patria.

2-victoria-vera-foto-frl.JPG

         Suben los cuatro protagonistas desde el foso con Antorrín a la cabeza, cantando por tanguillos de Cádiz fuera de micrófono. Hay que señalar que toda la actuación se hace sin megafonía, lo que entraña una importante dificultad añadida.

3-grupo-foto-frl.JPG

         Una espectacular Victoria Vera aparece sobre un lecho para declamar “Miré los muros de la patria mía”, de Francisco de Quevedo. También antes, y como música de fondo, Antorrín –con esa voz gitana y flamenca- desgrana ecos de saeta por toná-. “Si mi voz muriera en tierra” de Rafael Alberti resuena en la voz de Victoria con las alegrías de Cádiz entre bastidores, haciéndose progresivamente manifiestas e inundando el espacio escénico. Esta fue la tónica general de la representación del proyecto: recitación escenificada, acompañada de los artistas flamencos. Sigue declamación “Si mi voz muriera” de Rafael Alberti, “¿Dónde estás, España? Por el mundo abierta” de Max Aub, para que Antorrín Heredia con la sonanta de Reza Jafari, El Persa, interpreten fandangos. Victoria Vera retorna con “Canto rabioso de amor a España”, de Ángela Figuera; “Elegía a España” de Luís Cernuda o “La sangre de mi espíritu es mi lengua” de Miguel de Unamuno, respondido con canción por tangos. Celso Emilio Ferreiro toma la palabra en boca de La Vera: “Yo, Gulliver Ferreiro, buen gallego” y Joan Maragall con “Oda a Espanya”. “Defenderé la casa de mi padre” de Gabiel Aresti. De rodillas y con velo negro, Victoria Vera encarna uno de los momentos de más dramatismo de la obra. Continúan con  “Aquí nació mi vida a la esperanza” de José Berbamín. El Persa se arranca por seguiriyas con su guitarra y Antorrín Heredia lo acompaña arrastrando a Juan Ramírez con el cajón. Se alcanza uno de los momentos sublimes de la noche: seguiriyas ilustrando “Pero ya no queremos llorar más” de Salvador Espriú. Siguen los músicos con canción aflamencada para desgranar el espectacular poema de Blas de Otero “Este es el tiempo de tender la mano”. La representación poética de Leopoldo Panero con el “Fluir de España” antecede al gran Antonio Machado en “El mañana efímero” o la magnífica alusión alegórica de la agonía taurina manifestada por Miguel Hernández en “Llamo al toro de España”. Gabriel Celaya con su “España en marcha” –como no podía ser menos en este categórico homenaje a la doliente España desde las más profundas entrañas del sentir y honesto afecto- está representado a través de la declamación de Victoria Vera. Las soleares de La Andonda, en la rota voz de Antorrín – momento espectacular de la velada-: “La tierra con ser la tierra/se llevará mi dolor/ Al pie de un almendro estuve/y no le corté la flor”, puso el broche de oro a una mágica noche de ensueños y esperanzas. Y con esto y muchísimas emociones encontradas ya que una obra de este calado, como ya he dicho, nos remueve lo más profundo de nuestras vísceras patrióticas, me despido hasta el próximo viernes, en el que dispondremos de un excelso menú de saetas para todos los gustos. La Cofradía de Jesús del Vía Crucis, en colaboración con La Peña Flamenca, pondrá en escena La Exaltación de la Saeta 2014 en la Iglesia de La Encarnación (Diputación Provincial) contando con dos auténticos saeteros de lujo, Julián Estrada y Pedro Peralta. Entrada gratuita hasta completar aforo.

         ¿Hay quién de más?

4-grupo-foto-frl.JPG

antorrin-y-el-persa-foto-frl.JPG

ramirez-y-victoria-foto-frl.JPG

5-grupo-foto-frl.JPG

antorrin-heredia-foto-frl.JPG

victoria.JPG

juan-ramirez-foto-frl.JPG

victoria-vera-foto-frl.JPG

heredia-ramirez-y-el-persa-foto-frl.JPG

ranirez-heredia-y-el-persa-foto-frb.JPG

Dejar una respuesta

CAPTCHA image