Aulas de Flamenco: LA VELADA DE MARZO COLMÓ LAS EXPECTATIVAS

 

Paco Moyano centró su elocución como era previsible, en un “desaparecido” de gratísimo y emotivo recuerdo para los zamoranos: Tío Chano. Glosó la egregia silueta histórica de Juan Ramírez Sarabia partiendo de la calle Botica en el centro del barrio gaditano de Santa María, con sus fatiguitas al ser el único varón de una prole de cinco, y la pérdida de su padre a los catorce años. Su llegada a Madrid, donde después de darse a conocer en los más afamados tablaos, es “fichado” por el gran Antonio siendo la primera voz de su compañía durante dieciséis años. Regresa a la Tacita de Plata y se casa con la bailaora Rosario La Chana. Sigue impartiendo docencia como alma fundamental para el baile de la insigne Matilde Coral. A partir de los ochenta se erige como imprescindible figura de los escenarios cantando para adelante. En Zamora han sido tantas y tan entrañables veces las veladas pasadas con Chano Lobato, que él siempre decía: “Me terminaréis haciendo alcalde de Zamora”.

Presentados los artistas, irrumpen en el escenario la onubense Regina al cante y el granadino Paco Cortés al toque. Tientos – tangos con amplio recorrido geográfico y personal: hasta una docena de coplas fueron desgranadas por los dos reconocidos palos. El nutrido auditorio premió convenientemente ambas ejecuciones; granaína y media, con una ajustadísima elaboración, tanto desde la sonanta como desde el cante; alegrías, con entrada por Córdoba, para recuperar el juguetillo inicial –clásica creación de Ignacio Ezpeleta desde las primeras representaciones de “Las Calles de Cádiz”- y seguir por las de la Tacita de Plata; petenera, inicia con la clásica de Medina El Viejo para encarar la muy compleja de La Niña de los Peines; seguiriyas dedicadas al toresano Miguel, Paco La Luz, muy buena interpretación de Curro Durse y excelente riesgo con el cambio de Manuel Molina. Rematan la faena con fandangos onubenses. A partir del segundo fuera de micrófono, con acompañamiento al golpe muy adecuado del maestro Cortés.

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