Joao García ha regresado al campo base del Manaslu después de alcanzar la cumbre de 8.163 metros el mismo día que Carlos Pauner se vio obligado a retirarse a escasos metros de su objetivo. El montañero portugués regresó al base en la noche del martes después de 24 horas de esfuerzo ininterrumpido. El objetivo de la expedición a la octava mayor montaña del planeta fue alcanzado a las 11.00 horas, hora nepalesa, en condiciones particularmente adversas: “Había mucho más viento del que esperaba y hacía mucho frío”, declaró el montañero. De los veinte alpinistas que iniciaron el ataque final al inicio de la madrugada, sólo García y una expedición coreana llegaron, con muchas dificultades, a la cumbre. En la bajada, el portugués se cruzó con la expedición de Carlos Pauner y con otra italiana que, exhaustos por la intensidad del viento habían dado media vuelta a pocos metros de la cumbre.
“Pese a todo, creo que todo estuvo dentro de la normalidad, después de cinco semanas de espera debido a las nevadas”, añadió.
Con la conquista del Manaslu, realizada en solitario después de que sus compañeros de expedición desistieran, Joao García su décimo segunda cumbre de ocho mil metros y prosigue con el proyecto de conquistar, sin oxígeno artificial ni porteadores de altitud, las catorce montañas más altas del planeta.
El Nanga Parbat, en el Karakorum, este verano y el Anapurna, de nuevo en Nepal, en la primavera de 2010 serán sus próximos retos.
