Febrero, 2009
Volvo Ocean Race: El Telefónica Azul recorta cien millas al líder
Montañismo: Un italiano asegura que los socorristas argentinos hicieron todo lo que pudieron en el Aconcagua
| Uno de los sobrevivientes de un grupo de montañeros italianos accidentado en el cerro Aconcagua dijo que los socorristas argentinos “hicieron todo lo que pudieron” para salvar al guía cuya muerte desató una polémica por el accionar de quienes acudieron a rescatarle, informa hoy la prensa local.“Más era imposible”, aseguró Matteo Refrigerato, quien en una entrevista con el diario bonaerense Clarín dijo no haber notado “ningún tipo de negligencia” de los socorristas, acusados por la familia del fallecido de haberlo abandonado mientras aún estaba con vida.El guía argentino Federico Campanini, de 31 años, lideraba un grupo de cinco italianos -uno de los cuales también murió- que se había perdido tras hacer cumbre en la montaña más alta de América y su deceso se produjo el 8 de enero último.
La semana pasada la aparición de un vídeo que registró los últimos minutos de vida del guía, entregado por desconocidos al abogado que representa a la familia Campanini, desató una polémica sobre el desempeño de los policías y andinistas que le socorrieron. Tras la difusión de la cinta, en la que puede apreciarse que el guía estaba vivo cuando se inició la operación de rescate, durante la cual lo arrastraron mientras tenía una soga atada a la cintura, además de pedirle sin éxito que se ponga de pie y camine, fue destituido el jefe de la patrulla de socorro del cerro. Carlos Campanini, el padre del joven, considera que a su hijo “lo abandonaron como a un perro” en el Aconcagua, de 6.962 metros de altura, y advirtió que si es necesario llevará su denuncia “hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos”. “Vi el vídeo, angustioso. Creo que los rescatistas argentinos hicieron todo lo que pudieron”, indicó Refrigerato tras recordar que Campanini “ya estaba mal” cuando el grupo de montañeros alcanzó la cumbre y se perdió durante el descenso. El italiano, que aún se recupera en su país de las heridas que sufrió en el Aconcagua, agregó que en esas circunstancias falleció su compatriota y amiga Elena Senin, de 38 años, mientras que el resto pasó “dos noches esperando que llegara la ayuda”. Los socorristas “nos ataron a todos una cuerda a la cintura, como se ve en el vídeo. Había que subir 400 metros, que es una fatiga terrible a esa altura y deteriorados como estábamos (…) El último fue Federico, que ya estaba muy, muy mal”, detalló. Según Refrigerato, “los socorristas fueron profesionales, personas de alto nivel personal y humano”, al punto de que los vio “abrazarse y gritar, felices” de haber salvado al grupo de expedicionarios que llegó de Italia. Mirko Affasio, otro de los sobrevivientes, también ha declarado a la prensa italiana que “los socorristas no tenían toda la ropa y los elementos adecuados, pero hicieron todo lo posible para sacar a Federico de ese infierno”. Durante esta temporada, cinco personas murieron en las laderas del Aconcagua, otras 154 fueron evacuadas y los registros oficiales indican que este año unos 900 montañeros intentaron llegar a la cumbre con el apoyo de unos 200 guías profesionales. Los dos policías y los tres andinistas que se encontraban en el cerro y actuaron como voluntarios en la operación de rescate de Campanini y los italianos serán citados a declarar por la Justicia, que abrió una investigación por “averiguación de muerte”. EFE |
Vendée Globe: Baissieres alcanza el séptimo puesto en la meta
Arnaud Boissieres, el patrón del Akena Verandas, cruzó la línea de meta de la Vendée Globe en la séptima posición después de 105 días, 2 horas y 33 minutos de competición con una media de 11 nudos y un total de 27.841 millas recorridas. El skkiper francés presenció la llegada de la primera edición de esta vuelta al mundo con sólo 17 años y, tras superar una leucemia que duró dos años y medios, decidió dedicarse a la vela.
Ayer, al poco de cruzar la línea de meta reconocía: “No creo que haya hecho nada extraordinario. Mi bote ha estado extraordinario. He intentado pilotarlo tan bien como he podido. He intentado no romper nada. Pero cuando llegas aquí y ves tanta gente, comienzas a pensar que sí has hecho algo extraordinario. Yo tan sólo he navegado todo lo bien que he podido. No me esperaba esta bienvenida”, declaró.
Boissieres entró en la meta en la séptima posición y ahora tan sólo quedan ya en regata cuatro skkipers más: Steve White, Rich Wilson, Raphael Dinelli y Norbert Sedlacek, todos ellos metidos de lleno ya en el Océano Atlántico. Sedlacek es undécimo y último y se prepara para cruzar el Ecuador en las próximas horas.
Volvo Ocean Race: El Telefónica Azul se acerca a su terreno propicio
| El VO70 ‘Ericsson 4′ sueco, al mando de brasileño Torben Grael, está a sólo quince horas de cruzar el Ecuador cuando se cubre la octava jornada la quinta etapa de la Volvo Ocean Race -Vuelta al Mundo con Escalas- , mientras que el ‘Telefónica Azul’ prepara su maniobra de ataque.Esto es debido a que la flota se aproxima a la zona de calmas ecuatoriales y el viento esta cayendo en intensidad. En el grupo de cabeza hay unos 15 nudos (28 Km/h.) de componente Noreste, pero en las últimas horas ha empezado a bajar hasta 10 nudos.
De esta manera el ‘Ericsson 4′, líder de la etapa, sigue manteniendo aún una ligera ventaja con respecto a sus dos perseguidores: el ‘Puma’ estadounidense de Ken Read, ahora a 30 millas (54 Km.), y su gemelo, el ‘Ericsson 3′ de Magnus Ollsson, a 54 millas (100 Km.) y presionando en las últimas horas a la embarcación de Read, en lo que parece una táctica preparada por los ‘Ericsson’. El ‘Telefónica Azul’ se mantiene cuarto a unas 220 millas (400 Km.) al Noroeste, recortando unas 30 millas (54 Km.) al líder merced a tener algo más de presión y supera en unas 35 millas (65 Km.) al Gren Dragon irlandés de Ian Walker, que navega unos 100 kilómetros algo más al Noreste. El barco de Torben Grael se aproxima en solitario al Ecuador - está unos 290 kilómetros al Norte de él- y seguramente lo cruzará dentro de unas quince horas (en la medianoche de hoy hora española) dejando a estribor la isla de Nauru, ahora unos 190 Km. al Sur. El ‘Telefónica Azul ha solventado bien el problema con la puerta que cierra su hélice y que detectaron en la mañana de ayer. Después de parar durante una hora, Xabi Fernández y David Vera realizaron una reparación provisional que hasta el momento es satisfactoria. Las próximas horas pueden llevar a un agrupamiento en el trío de cabeza de la flota y a una importante remontada de los dos barcos que vienen por detrás. En el Ecuador el viento es de componente Este-Sureste y apenas alcanza los 5 nudos (9 Km/h.). Si la situación se mantiene el ‘Azul’ podría llegar a la zona habiendo recortado más de 50 millas (90 Km.) al líder. Clasificación general de la quinta etapa Quingdao-Río de Janeiro (12.550 m.n. (23.260 Km.)
EFE
El holandés Bouwe Bekking, capitán del ‘Telefónica Azul’, ha comentado hoy que navegan con vientos de unso 18 nudos (34 Km/h.) de intensidad, por lo que “quien dijo que en el Pacífico todo era sol, playas y brisas suaves se equivocó, al menos este año”. “Están llegando las calmas ecuatoriales”, añadió, “pero el grupo de cabeza sigue navegando con buen ángulo de viento, así que debemos esperar un poco más para lograr condiciones favorables para reducir más las diferencias”. “Nuestro navegante Tom Addis está nervioso porque estamos navegando en una zona donde no podemos recibir información meteorológica y esto no lo podemos controlar. Supongo que es igual en todos los barcos, ya que también representa que no podemos tampoco enviar datos ni correos electrónicos”, apuntó. Ayer por la mañana un problema en el compartimento de la hélice hizo que el barco español se parase durante una hora. El campeón olímpico navarro Xabi Fernández comentó: “La hélice, cuando estamos navegando, se levanta y hay una puerta que la cierra. Ayer por la mañana cuando David Vera salía a su guardia la chequeó y vio que estaba abierta. La verdad es que es un problema porque puedes perder la puerta y luego ir ralentizado toda la etapa, además de exponerse al peligro de que pueda entrar un montón de agua”. “Decidimos parar el barco totalmente, bajar la mayor y ponerlo de popa. Durante una hora David Vera y yo arreglamos la puerta de la hélice. Fue un arreglo provisional hasta alcanzar las calmas ecuatoriales o por lo menos hasta que se pare el viento, hay que aguantar así y luego veremos si lo arreglamos mejor o no cuando el barco esté parado”, explicó Fernández. EFE |





