Enero, 2009
Enero 31, 2009 1:11 · Clasificados en Vela, General
Roland Jourdain, segundo clasificado en la Vendee Globe, parece haber decidido que continuará hasta la línea de meta pese a que su Veolia sufrió ayer la pérdida del bulbo de su quilla, lo que le deja en una situación delicadísima para afrontar la zona atlántica entre Azores y el puerto francés de Les Sables d´Olonne. Navegar en esas condiciones con las preocupantes predicciones meteorológicas que arrojan los partes supone un enorme riesgo, no sólo de perder el barco, que podría volcar en cualquier momento, sino que también pone en peligro la vida de este prestigioso skkiper. Jourdain perdió el contrapeso de su quilla tal vez tras chocar con un cetáceo aunque este es un extremo que no ha podido confirmar y ha conseguido seguir navegando a unos 11 nudos de velocidad, lo que es bastante más de lo que está consiguiendo el tercer clasificado Armel Le Cleasc´h (Brit Air) aunque éste navega en una de vientos más flojos.
Pero no cabe duda de que el gran protatonista de la regata sigue siendo Michel Desjoyeaux que cada hora está más cerca de firmar su segunda victoria en la Vendee y va a hacerlo por todo lo alto, con una ventaja cercana a las 1.500 milas respecto al segundo clasificado. Todo parece indicar que cruzará la línea de meta mañana domingo por la mañana y mejorará el tiempo logrado en la edición de 2000-2001 . Desjoyeaux es a las regatas oceánicas, lo que Springsteen al rock and roll: The Boss, como he leído hace poco. En su palmarés están las tres grandes regatas oceánicas para solitarios: Transat, Ruta del Ron y Vendee Globe.
El record de la regata lo estableció Vicent Riou en la pasada edición (2004-2005) en 87 días y ayer se acaban de cumplir los 82 en la presente edición, con lo que Desjoyeaux tiene el record en sus manos. El mismo ganó en 2000-2001 en 93 días.
Pero no adelantemos acontecimientos, el líder negocia en estos momentos el paso de Finisterre-Ortegal, uno de los puntos críticos de la vuelta al mundo que ya pudieron conocer todos los participantes a escasas horas de la salida.
Enero 30, 2009 2:07 · Clasificados en Vela, General

¿Había escrito yo que todo estaba prácticamente decidido en la Vendee Globe?… Iluso de mi. Nunca en una regata oceánica se puede realizar tal afirmación por muy poca distancia que reste para la línea de meta. Y si antes lo digo, antes se le ocurre el francés Roland Jourdain perder el bulbo de su Veolia Environnement, lo que le deja prácticamente fuera de la regata. Al final de la tarde de ayer, el equipo confirmaba la triste noticia y el skipper medita ahora qué hacer; si continuar como pueda hasta la meta en Les Sables d´Olonne, o recalar en las cercanas islas de los Azores y abandonar. No cabe duda de que el riesgo que corre el navegante galo es enorme porque la estabilidad de estos Imoca depende casi exclusivamente del pesado bulbo.
“No puedo explicar cómo no volqué”, ha sido lo primero que ha contado Jordain. El futuro que le espera es ciertamente triste y más pensando que le quedaban poco más de 1.700 millas para la meta a donde hubiera llegado en la segunda posición.

Por delante, Michel Desjoyeaux con su Foncia se encuentra ya a 850 millas del puerto de llegada, y por detrás, el Brit Air, de Armel Le Cleac´h no tardará mucho en alcanzar el segundo puesto, mientras en plena calma ecuatorial continúa la igualada lucha, ahora por la tercera plaza, entre Samantha Davis, Marc Guillemot, Brian Thompson y Dee Caffari, por este orden.
Enero 30, 2009 0:58 · Clasificados en Vela, General
Iker Martínez y Xabi Fernández regresaron ayer a Quindao para sacarse la espina con la victoria en la etapa de la Volvo Ocean Race de los pasados Juegos Olímpicos donde sufrieron una gran injusticia que les condenó a la medalla de plata. El barco españo consigue así su segundo triunfo parcial y se acerca un poco más al Ericcson 4 en la clasificación general. La victoria del Telefónica cobra mucho más valor teniendo en cuenta que se ha producido en la etapa más duras de cuantas se hayan disputado nunca en esta vuelta al mundo y además es fruto del valor que la tripulación puso en el empeño y especialmente en el momento de cruzar el estrecho de Luzón cuando el resto de los participante prefirieron mantenerse al abrigo de la costa filipina.
Tras el barco español, entraba en el puerto olímpico el Puma americano cuyo gran mérito ha residido en no sólo superar al líder Ericcson 4 sino en hacerlo con la botavara partida y arreglada como buenamente ha podido la tripulación. De esta forma, el barco americano le ha hecho un favor al Telefónica Azul, ya que el líder ha sumado un punto menos y las opciones del barco español ahora son mayores.
El Telefónica cruzaba la línea de meta escasos segundos después de las 7 de la mañana; el Puma firmaba el segundo puesto a una hora y 17 minutos. El Puma llegó a perder 210 millas respecto a la cabeza de la regata, pero su remontada fue monumental. ¿Dónde estuvo el secreto?, el propio patrón los desvelaba ayer: “Teníamos un plan desde antes de comenzar la etapa”, declaró Ken Read. “Vimos una ventana en las condiciones meteorológicas por la que un barco que llegara desde atrás podría colarse. Confié totalmente en nuestros meteorólogos, que apuntaron esa posibilidad incluso antes de que empezara la etapa”.
A las 9.04 horas completaba la etapa el Ericcson 4 del brasileño Torbel Grael que mantiene el liderato pero ahora con sólo 2,5 puntos de ventaja respecto al Telefónica Azul y siete sobre el Puma. El Green Dragon se encontraba todavía a 274 millas de llegar a casa en el momento de redactar estas líneas pero si finalmente entra cuarto supérará al Ericcson 3 en la general para colocarse también en la cuarta plaza.
El copatrón del Telefónica Azul, Iker Martínez exponía así sus sentimientos al verse ganador en Quindao:
”Ganar siempre es una satisfacción, pero aquí y con la etapa que hemos tenido, pues mucho más. Ahora hay que descansar y preparar la siguiente. Afortunadamente conocemos muy bien Qingdao y aunque en los Juegos no nos pudimos quedar a disfrutar de la ciudad más que unas horas, ahora tenemos unos días y me apetece mucho disfrutar de la ciudad y descansar aquí”. ”Por otro lado sentimos una decisión de alivio, ya que lo que le hemos hecho sufrir al barco no ha sido normal y la verdad es que el barco se ha portado como un campeón. Tenemos un gran barco y esta es la conclusión más positiva que saco de esta regata. Ha habido dos momentos, dos períodos de dos días en los que las olas y el viento nos hicieron pensar que el barco se podía romper y que podíamos no seguir. El primero fue cuando nuestros compañeros del Teolefónica Negro rompieron el barco, nosotros tuvimos la suerte de no tener ningún percance, y luego hace tres días que tuvimos una tormenta terrible. Son dos momentos en los que podíamos haber roto y no haber podido seguir en la vuelta al mundo. Hemos tenido mucho miedo y de allí que ahora tengamos ese alivio todos de haber llegado.
Jordi Calafat añade su versión: ”La etapa ha sido dura porque hemos tenido de todo, mucho frío, viento, calor, de todo; pero teníamos el barco bajo control. Le tenemos que dar las gracias al equipo de tierra porque el barco ha aguantado muy bien, han sido unas condiciones muy malas, con olas muy grandes y muy cerca una de la otra, así que es difícil que no se rompan más cosas de las que hemos roto. Esto es como poner un Formula 1 a hacer el Paris-Dakar, así que lo normal es romper. Los barcos no están hechos para ir de ceñida en estas condiciones. Al principio se trataba de terminar la etapa sin romper, y luego al pasar el cabo en Filipinas vimos que el rato malo se pasó relativamente rápido y pasamos unas horas de mucho viento, pero la ventaja era que el anemómetro no funcionaba, así que no sabíamos cuánto viento había y por eso no lo pensamos tanto. Hay que ver ahora al sacar el barco cómo está porque hemos chocado con muchos troncos, de hecho tenemos la proa postiza dañada. Y veníamos muy despacito para las condiciones, así que no me extrañaría que tuviéramos algo roto debajo del casco que nos fuera frenando. Después de los once días en el agua se agradece un recibimiento tan cálido como el que nos han dado”.
Pablo Arrarte, otro tripulante del Telefónica Azul, analizó de esta forma la etapa: ”Ha sido una etapa muy dura pero a la vez una experiencia impresionante. Es mi primera regata oceánica y esta es una de las peores etapas que ha habido en todas las ediciones. He tenido suerte de ir con gente con tanta experiencia y he aprendido un montón, y hemos llegado primeros así que todo positivo. No ha pasado nada, hemos visto que los otros barcos han ido rompiendo y nosotros hemos aguantado y no hemos roto nada, así que contento y positivo. Cuando todo te sale bien, lo ves todo menos mal. Está claro que los barcos están muy al límite para estas condiciones, así que de lo que tratas es de no romper el barco, de tratar que el barco se diese los menos golpes contra las olas, y lo hemos conseguido. La tensión ha sido hasta el final porque nos hemos quedado sin viento y veíamos cómo se iban acercando a nosotros y los veíamos cada vez más cerca. Y decíamos, ¿a ver si después de todo esto todavía nos pasan? Al final estos últimos días han sido de mucho trabajo y mucha tensión. Y la recepción aquí ha sido impresionante, no nos lo esperábamos y lo han montado genial. Estamos muy agradecidos por ello”.
Enero 29, 2009 1:54 · Clasificados en Vela, General

Cuando tan sólo les restan por recorrer poco más de 2.000 millas, la lucha por el cuarto puesto se ha puesto encarnizada con cuatro barcos dispuestos a conseguirlo y a punto de entrar en las zonas de calma ecuatorial que pueden decidirlo todo. Por delante, los tres primeros clasificados parecen tenerlo todo dicho mientras el líder Michel Desjoyeaux (Foncia) ha alcanzado ya las islas de los Azores, con Roland Jourdain (Veolia Environnement ) a 769 millas y Armel Le Cleac´h (Brit Air) a 1.094. Sin embargo, por detrás Samantha Davis es ahora cuarta con sólo 30 millas de ventaja sobre Marc Guillemot (Safran), 260 sobre Brian Thompson (Bahrain Team Pindar) y casi 500 sobre la otra mujer que tomó la salida en la regata, su compatriota, la británica Dee Caffari (Aviva). De la capacidad de estos cuatro barcos para negociar las zonas de calma dependerán gran parte de sus posibilidades de alcanzar ese ansiado cuarto puesto aunque, nunca olvidemos el último tramo de la regata antes de llegar a Les Sables D´Olonne por las costas españolas donde puede pasar cualquier cosa y más con este invierno que estamos viviendo.
Buenos vientos a todos.
Enero 29, 2009 1:26 · Clasificados en Vela, General
Cuando restan poco más de 150 millas para la meta de Quindao, el Telefónica Azul mantiene una importante ventaja de 17 millas sobre el Puma -que sigue navegando con la botavara rota- y de 23 sobre el Ericcson 4, que mantienen una dura pugna por el segundo puesto. Y como ya nos temíamos ayer, el Delta Lloyd se ha sumado a la lista de abandonos y, por el momento, tan sólo cuatro barcos podrán terminar esta durísima etapa que ha sorprendido a propios y extraños.
Especial mención merece el Green Dragon que ha puesto todo su empeño en llegar a China, en llegar a casa, pese a los importantes contratiempos que a punto han estado de obligarle también al abandono. Uno de sus tripulantes Phil Harmer narraba ayer cómo les va situados en la cuarta plaza y a 343 millas del líder: “Bueno aquí seguimos de camino a Qingdao, despacio pero seguros e intentando hacer el menos daño posible a nuestro pequeño barco. Tengo que decir que esta ha sido la etapa de la Volvo Ocean Race más dura de todas en las que me he visto involucrado y está resultando ser un verdadero test para tripulantes y maquinas.
Los chicos a bordo del dragón han hecho un trabajo espectacular; yo me he encontrado en una difícil situación cuando nos vimos con un mamparo roto y con velas rasgadas, después de haber roto el stay. Estaba realmente perdido y buscando desesperadamente motivación.
Anclamos al caer la noche en Filipinas y descansamos durante varias horas, inmediatamente después ya teníamos a varios chicos en la proa, cortado carbono y otros materiales para conseguir arreglar el mamparo.
Guo estaba haciendo café para los chicos a la vez que intentaba filmar todo el progreso. Me uní al grupo; teníamos creada una propia línea de producción: unos mezclaban las resinas, las preparaban, y otros laminaban. Todo este proceso en un tiempo más que medido porque la temperatura exterior no ayudaba en el proceso.
Pero aún quedaban otras cosas por hacer, y pocas horas antes de la hora prevista para partir aún no habíamos comenzado a reparar velas. De nuevo, mis compañeros del Green Dragon vinieron a rescatarme y entre todos pudimos realizar el trabajo a tiempo para salir.
Pese a todos los contratiempos que hemos tenido, me siento más que orgulloso de formar parte de un equipo con el coraje y el espíritu de equipo en el que estoy. Absolutamente todos aquí somos muy competitivos, pero también somos buenos amigos. Cuando uno se agota, en seguida hay alguien dispuesto a sustituirle para que descanse y esa es una de las razones que hacen a un equipo tan especial como es este, y por lo que me gusta ser parte de el. Eso es también la base de esta regata y por eso me engancha –sobre todo por el equipo tan espectacular en el que estoy; me siento orgulloso y con mucha suerte por ser parte de este equipo”.
Tanto el Ericcson 3 como el Delta Lloyd se hayan reparando sus daños en el puerto de Keelung, en Taiwan. El barco holandés sufre una deslaminación en el mamparo de proa que le ha producido una vía de agua. Ambos se encuentra en “modo de suspensión de regata”, o lo que es lo mismo, deberán penalizar, como mínimo 12 horas si es que deciden continuar.
El patrón del Telefónica Azul es optimista pese a que reconoce que sus perseguidores le han recortado mucha ventaja en las últimas horas.
“Otra noche fastidiada, no porque sople el viento especialmente fuerte, sino porque ha sido dura en nuestras mentes, ya que de nuevo hemos perdido muchas millas con respecto a los dos barcos que tenemos detrás. Hemos tenido que virar un par de veces para evitar todas las pequeñas islas que hay cerca de Shangai, y cuando ellos llegaron el viento había rolado lo suficiente para que pudiesen seguir bien. Así es la vida. Un mazazo que Delta Lloyd haya suspendido la navegación, de esta forma parece que no habrá muchos barcos en la línea de salida de la regata costera, que es dentro de una semana y media y será duro para los que no puedan navegar estar en tierra y ver cómo lo hacen los demás. No tener muchos barcos en la línea de salida significa menos oportunidades para ganar puntos sobre el líder de la general.
Acabo de estar en cubierta y he conducido durante un cambio de vela. Lo más sorprendente era el color del cielo, me encanta mirar el cielo de invierno. Hacía frío en cubierta, pero no de congelarse, porque el viento viene de una dirección que no enfría tanto, digamos. Ya se puede ver claramente el efecto que está trayendo el frío, ya que todo requiere un mayor esfuerzo. Mi espalda se está comportando así-así…. Necesita un montón de agujas, medicinas chinas o lo que haga falta para arreglarlo. Estoy empeñado en estar en la próxima etapa, ya que navegar por Cabo de Hornos es una de las cosas que no me quiero perder”, declaró ayer Bouwe Bekking.
Pero el verdadero drama lo vivió ayer el Delta Lloyd que llegó a temer lo peor aunque finalmente ha conseguido llegar a puerto y se encuentra ya reparando sus importantes averías estructurales. Cada barco cuenta con un periodista a bordo durante toda la regata que es el encargado de transmitir diariamente las crónicas, las fotos y vídeos de la travesía. En el caso del barco holandés es Sandr Pluijm quien remitía ayer esta patética información: “¡Hemos fastidiado el barco!”. Estas palabras suponen el punto y final de esta increiblemente dura etapa de la Volvo Ocean Race 2008-09. David Pella, capitán del barco, se quedó helado al revisar el mamparo de proa. El casco había empezado a deslaminarse. Una de las capas de carbono se había separado de las demás debido al contínuo golpeteo de las olas. Como consecuencia, la capa intermedia estaba absorbiendo agua, y un pantocazo podría terminar por quebrar el casco. Chuny y Guillermo se acercaron a la proa y volvieron rápidamente con la conclusión: “Hemos fastidiado el barco, arriad la mayor, bajad el ritmo”.
Esa frase puso en marcha el dispositivo de supervivencia. Frits se mantiene tranquilo, llama al equipo de tierra y al diseñador del barco, Juan K. Mientras tanto, Guillermo y él buscan un puerto en el que refugiarse. Keelung City, en Taiwan, está a sólo 60 millas, y Ericsson 3 también se ha dirigido allí. Gerd-Jan, responsable de seguridad a bordo, ayuda a David a conectar las bombas de achique. No nos estamos hundiendo, pero si hacemos agua, necesitamos las bombas para mantenernos a flote. Afortunadamente, el VO70 estñá diseñado con compartimentos estancos, así que podemos cerrar el de proa.
En cubierta se prepara todo para navegar el barco únicamente con tormentín y con cuidado sobre las olas en dirección a puerto. Gerd-Jan nos indica que nos pongamos los trajes de supervivencia y el chaleco salvavidas, seguido de una rápida charla de protocolos de emergencia por si se da el caso de que tengamos que evacuar el barco.
El silencio se establece a bordo y todo el mundo comienza a llamar a sus familias. Se acabó la partida, ¿pero por cuánto tiempo?; ¿cómo de grave es la avería, cuánto tiempo nos llevará repararla?; ¿llegaremos a tiempo para la regata costera?; ¿llegaremos para la salida?.
Esperamos tener respuesta a todas estas preguntas en las próximas horas o días. Finalmente, después de diez horas, llegamos lentamente a los muelles de Keelung City… Se acabó la partida… por ahora. Al menos, hemos llegado sanos y salvos”.
Resta tan sólo una jornada para que los primeros clasificados lleguen a la meta, pero no cabe duda de que la emoción continuará hasta la mísma línea de llegada. Ayer, tanto el Puma como el Ericcson 4 engancharon varias veces con sus quillas redes de pesca que les han obligado hasta a parar para librarse de ellas. ¿Qué pasará durante las escasas horas que quedan de etapa?. Dentro de poco os lo cuento.
Buenos vientos para todos.
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