Si se dan una vuelta por el barrio de La Horta no dejen de ir al restaurante Liberten. Ya el año pasado presentó una tapa cuidada y con muy buenos sabores, y en esta edición han seguido por esa misma línea.
“Pecata minuta” es el nombre con el que han bautizado a su tapa: un canapé con base de manzana confitada a la canela, carpaccio de calabacín, bacon ahumado a la leña, dados del mismo calabacín y una mezcla de cuatro quesos. A todo ello le añaden dos gotas de una esencia que han titulado “absuelve pecados” y que conservan como un secreto.
Aunque de primera impresión la presentación no seduce, lo cierto es que desde el primer bocado el paladar se va llenando de sabores muy bien amalgamados que finalmente el comensal termina por apreciar.
Este es uno de los bares que ha optado por recomendar un vino como maridaje de la tapa, una muy buena iniciativa que, para un futuro más establecimientos podrían adoptar.

Una combinación de tarta de hojaldre, solomillo, cebolla confitada, aceituna negra y aceite de Fermoselle conforman la tapa del restaurante Serafín, que han titulado “Traición”.
La combinación de sabores dulces y salados está muy bien lograda. Sin embargo, la vistosidad de la tapa queda deslucida por su mediocre presentación, que podrían haber trabajado un poco más.

Ana María Cavero
Fotos: Angel Rodríguez









